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Percepciones compartidas

Dos personas una tarde se encontraron y bajo la lluvia caminaron.  Dos personas mucho conversaron y un café se tomaron. Dos personas que saben mucho y a la vez no saben nada mas conversan cada noche hasta la madrugada. Dos personas se han vuelto muy unidas pues hay percepciones compartidas. Exactly one year ago...

Caminos indistintos

Como aquel aviador en el desierto  así me encontraba yo  cansado y sediento.  Como en aquel oasis intermitente  así me encontraba yo  invadiendo tu mente.  Como en aquel pozo profundo  así me encontraba yo  bebiendo de tu mundo.  Como en aquella cueva, solitaria y vacía  así me encontraba yo  buscando tu arrogancia en otra compañía.  Dime tu secreto, Aviador, para reparar la avioneta,  quiero regresar a mi planeta.  Adiós, Rosa coqueta  me voy,  para seguir siendo poeta.  Miércoles, 24 de mayo de 2017

Futuro incierto

Hoy la música dejó de sonar,  la sinfonía quedó inconclusa,  con silencio en calderón y sin final.  Necesito dibujar una figura melodiosa;   blancas, corcheas y una gran redonda;   ritmos y música estruendosa;  una obra majestuosa.  ¿Será muy larga la espera?  ¿Habrá valido la pena?  Espero una nueva primavera.  Me propuse conquistar nuevos acordes,  y nunca fui buena en armonía.  ¿Por qué nunca dura tanto la alegría?  Mis huesos arden, mi cabeza punza,  mi cuerpo cae, la temperatura sube.  Tú al otro lado del teléfono inocente de todo;  y tú al otro lado de la pantalla haciéndome sentir vulnerable;  tú que lo sabes todo;  y tú que no sabes nada.  Justo en este preciso instante [ni un segundo menos, pero tal vez sí muchos más]  necesito letras, necesito notas,  necesito más... necesito mucho más. 

Odio (Parte 1)

Volví a verte de nuevo...  Cómo hago para no odiarte si sobre mi piel están grabadas las huellas de tu insensatez.  Cómo olvidar aquel 26 cuando te vi por primera vez, si al mirarme frente al espejo revivo todos esos días de desdichas y desventuras.   Me gustaría borrar de mi memoria aquel viernes en el que me hundí [hundiste] en la miseria:  cuando tu mirada encendió mi fuego e hizo surgir el deseo; cuando tus besos acallaron mis excusas; cuando tus manos aplacaron mi renuencia; cuando tu avidez hizo que toda negativa de mi parte desapareciera; cuando la oscuridad llenó la habitación y los dos éramos solo uno.  Tu alma sofocó la mía con su toxicidad;   el veneno de tus palabras adormeció todo intento de querer salvarme y de vivir;  m e dejé arrastrar hasta lo más recóndito del infierno donde me presentaste a tus demonios;  fue necesario caer [literalmente] para despertar de aquel letargo en el que me encontraba.  ...

Ausencia de rutina

8/12/2017 - 7 pm  Par de cervezas frías.  Lecho cuadricular  y sábanas azul cobalto.  Inexperiencia:  Oscura como el asfalto;  fuerte como el deseo;  negra por la música.  Neruda está de testigo  y África detrás de la puerta.  Ausencia de rutina.  8 pm  La evidencia quedó,  el deseo y el placer te ciegan.  Par de cervezas congeladas...  ...Y ese [tu] singular hábito de no decir lo que se piensa.  ¿Por qué?  Tienes que poder hablar si es lo que necesitas.  Tienes que poder cantar si es lo que se te antoja.  Tienes que poder gritar si es lo que deseas.  Y lo único que se logra oír es ese [tu] silencio  que aturde y reverbera:  Tan ensordecedor y molesto;  tan agobiante y violento.  9 pm  Estancia de todos los días.  Habitación conocida.  Almohada que conoce  cada pensamiento,  cada secreto, cada ...

Aromas que se repiten en otras pieles

I  Coqueteas con mi olfato una vez por semana,  cada domingo a las nueve de la mañana.  Creí sentirte aquella madrugada, y no era la piel que siempre habitabas. Perfume de piel de piloto, que vuela,  vuela,  vuela... II Aroma poco inusual vinagre, jabón y sal. Amargo y hostil.  Tarde de abril. Inhalé tu aroma salado de pie frente al mar... pero                         no  era                                              el  mar. III                       CIGARROS                               CAFÉ            ...

Libera [me], oh violín

Oh, violín, ¿por qué de tus cuerdas ya no suena ninguna?  Sobre tu cuello solo hay dedos torpes y sin experiencia alguna.  ¿Eres tú quien llora, violín,  o es el alma del violinista que se deshace cual hielo?  Dedos rígidos e inmutables están esperando,  se han vuelto incapaces de seguir tocando.  Hoy tú llevas la batuta,  pues el violinista está perdido,  ya no hay sinfonía, ni obertura,  sino solo aquel último Do.